Reparar goteras, elaborar conservas de frutas, diseñar edificios, diseñar maletas, vigilar salas, fotografiar viajes, fotografiar aparadores, taquigrafiar, documentar exposiciones, dar conferencias, actuar como extra, hacer muebles.

Esta exposición reúne muestras de trabajos realizados por artistas con el fin de ganarse la vida y/o sostener su obra. Trabajos llevados a cabo, en un principio, con ánimo comercial y sin ninguna intención artística.

Los objetos y las acciones que se presentan suponen un desdoblamiento del tiempo y del rol social inherente en la actividad del artista amateur, principiante o poco asentado en el circuito mercantil. Un desdoblamiento que adopta tantas formas como maneras de trabajar y valorar la relación siempre ambivalente y cambiante entre los binomios libertad/verdad, creación personal/vida social o integridad moral/dinámicas de mercado que muchos autores, ya reconocidos, a menudo terminan por expresar en su obra; el trabajo regulado en sociedad como sujeto (Maria Eichhorn), inspiración (Jim Jarmush), limitación (Jonas Mekas), marco (Andrea Bajani), método (On Kawara) o realidad paralela (Wallace Stevens), por ejemplo, son tan sólo algunas entre otras muchas maneras de vincular y/o separar el trabajo del trabajo.

Hoy, la creatividad gana prestigio en el ámbito laboral y la producción de contenidos regula el tiempo de ocio y personal. ¿Hacia dónde se desplazan los verdaderos espacios de libertad creativa o creatividad liberadora, en una sociedad artistificada que vampiriza y aplaude lo que Lucrecia Martel denomina la vanidad de ser productivo?